Y aquí estamos, al final de este viaje, donde el amor que comenzó en las pequeñas cosas, en las risas compartidas y en las silenciosas promesas, ahora brilla con la fuerza de una victoria. No es solo el final de una historia, es el comienzo de un capítulo aún más grande, uno donde, sin importar lo que nos depare el futuro, siempre nos tendremos el uno al otro. El fútbol puede haberte enseñado a luchar por cada gol, pero fue el amor el que nos enseñó a luchar por nosotros mismos y por lo que realmente importa. No necesito mirar atrás para saber que cada segundo, cada sonrisa y cada paso que hemos dado juntos ha sido el más valioso de todos. Mi vida antes de ti era un libro sin capítulos llenos de emoción. Pero desde que llegaste, todo se llenó de color, de risas, de esos momentos que hacen que cada día valga la pena. Y aunque la historia que comenzamos juntos ha llegado a su fin en este libro, sé que nuestra verdadera historia recién comienza. No es el final, es solo otro comienzo, otro paso más que damos como compañeros, como equipo. Y mientras esté a tu lado, seguiré creyendo que, en este partido llamado vida, ganamos juntos. Siempre tú, siempre nosotros.